Feria del Libro Ohio 2017: Fernando Olszanski y la literatura del desarraigo

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Fernando Olszanski nació en Buenos Aires, Argentina, ha vivido alternativamente en Escocia, Ecuador, Japón y pasado por varias ciudades de los Estados Unidos. De profesión educador, también es escritor, editor y artista visual. Es autor de la novela Rezos de marihuana, el poemario Parte del polvo, y los libros de cuentos El orden natural de las cosas y Rojo sobre blanco y otros relatos. Como editor ha compilado las antologías América Nuestra y Trasfondos, antología de narradores en español del medio oeste norteamericano. Fue director editorial de las revistas Contratiempo y Consenso, actualmente dirige la editorial Ars Communis. Reside en Chicago, Estados Unidos.

Tú hablas de la literatura del desarraigo, ¿qué es lo que ello significa para ti, para los escritores con los que interactúas y para los lectores?
 La Literatura del Desarraigo es la literatura en español en Estados Unidos que habla de la experiencia de vivir en este país. Creo que el escritor inmigrante latino en Estados Unidos pasa por tres etapas creativas y estas se definen de acuerdo a los temas que se tratan en sus textos. La primera etapa es aquella en la que se escribe sobre el país de origen, todavía no se ha dejado emocionalmente la tierra en la que uno nació. Digamos que se escribe como exiliado. La segunda etapa es aquella en que se mezcla la añoranza de lo perdido y la fascinación, o el desdén, de lo nuevo y de lo sorprendente. Llamemos a esta etapa: la inmigrante. Ahora bien, durante la tercera etapa se escribe ya desde el punto de vista de una persona que se ha adaptado totalmente a vivir en los Estados Unidos, en esta etapa uno analiza lo cotidiano, el modo de vivir, los cambios que el ser migrante ha asimilado o no. En esta etapa es cuando uno empieza a construir el arraigo, uno acepta que la nueva cultura ha afectado a la vieja, y el individuo se ha convertido en un ser transnacional, ya deja de ser solo de su país de origen, sino que adquiere una personalidad latinoamericana, con rasgos de lo norteamericano.  Quizás en algún tiempo alguien encuentre un término mejor para definir este fenómeno, pero lo cierto es que hay un movimiento literario nuevo en Estados Unidos que es netamente latinoamericano. Los que escribimos en español aquí sabemos que es necesario registrar los cambios del paisaje humano, social, cultural y sicológico; después de todo, un escritor es un testigo de su tiempo. Por eso creo que tanto los que escriben y leen en este país, quieren verse en el ambiente que habitan en el momento. Exigen una reflexión sobre sus vidas y sus historias, sobres los puntos que nos unen pero también aquellos en los que aún debemos trabajar para considerarnos completamente latinoamericanos. En fin, ser parte de algo más grande que nosotros mismos.

¿Dirías que la mayor parte de tu carrera como escritor ha ocurrido mientras también hacías el papel de inmigrante? ¿Cómo ha afectado esa dualidad a tus letras?
Mi carrera de escritor empezó mucho antes de ser inmigrante, pero la inmigración es un fenómeno que golpea fuerte en la sicología del hombre, es un cambio emocional inevitable, y si el hombre cambia, también lo hace su literatura. Yo vivo fuera de mi país hace más de veinte años, viviendo alternativamente en otros países, uno absorbe mucho de otras personas, de otras culturas, de otros paisajes humanos y culturales. Uno absorbe y reflexiona, y eso hace que los temas se expandan y exploren cosas que antes no estaban ahí. Creo firmemente que la inmigración me ha cambiado como ser humano y como escritor en muchas dimensiones, algunas para bien otras no tanto, pero me gusta el resultado del hoy, después de todo el ser humano no está hecho de células solamente, sino de historias también.

¿Hacia dónde tienden tus narraciones?
A mí me fascina el ser humano en todas sus dimensiones. Somos un elemento de estudio sin fin, cambiante, molesto, creativo. Mis narraciones van definitivamente hacia lo sicológico, hacia la fibra íntima que construye el carácter y las emociones de las personas. Todavía las personas nos sorprenden con las cosas que hacen, cómo se comportan, cómo reaccionan. Es imposible no admirarse de las actitudes humanas tan contradictorias como necesarias, porque el ser humano es en esencia contradictorio, por eso es impredecible y la literatura que se alimenta de lo impredecible siempre tendrá lectores.

¿La felicidad es escribir o editar?
La felicidad es escribir porque conlleva un elemento creativo de principio a fin. Uno lleva la idea desde el pensamiento al libro, pasando por todas las etapas posibles. Es evidente que el moldeo de una obra es gratificante y recibir comentarios de los lectores es la certificación de que lo que uno hace es importante. Uno es recompensado al menos con la gratificación de haber hecho algo que nos sobrevivirá. Pero también lo es editar, porque editar da la posibilidad de leer a otros, saber qué es lo que se hace en otras ciudades, con otros ambientes, con otras realidades. El hecho de tener la confianza de otros escritores para leer sus obras y publicarlas es algo que valoro mucho. Editar me enseña, me ilumina y por sobre todo me muestra que el  mundo va más allá de uno mismo, que hay historias en todos lados y que vale la pena contarlas y por sobre todo, leerlas.

¿Qué es lo que estarás trayendo a la Feria del Libro Ohio 2017? 
Voy a llevar esperanza, voy a llevar la mente abierta, porque quiero conocer a otros editores y escritores que viven la misma pasión que yo vivo por la literatura en español en Estados Unidos. Aprender de ellos, convivir y escuchar otros acentos y otros modos de ver la vida. Y por supuesto llevaré libros, creo que ya estará lista la antología de mujeres en Estados Unidos, una antología que llevo preparando desde hace un año con escritoras de primera línea, es una antología que se hace por primera vez en este país en español. Se titula “Ni Bárbaras ni Malinches”, y estoy muy contento con el producto final. El título juega un poco con estereotipos de la mujer latina, pero la idea es mostrar literatura de primer nivel, creo que lo hemos logrado.

¿De qué se tratará tu charla?
Mi charla tratará de un poco de todo, pero haciendo hincapié en lo que se está haciendo en Chicago, la idea de Ars Communis, y en especial sobre lo que ocurre en Estados Unidos y la creación literaria en español. Creo que hay mucha tela para cortar con ese tema, y seguir el debate de cómo seguir creciendo de dos maneras: escribiendo y publicando.

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